En la literatura se ha descrito el ensamblaje de una amplia gama de bacteriófagos, y el fago T4 es uno de los más representativos. A lo largo de varias décadas, el bacteriófago T4 ha servido como un modelo molecular esencial para desentrañar los mecanismos de ensamblaje de los virus icosahédricos. Su estructura altamente organizada consta de una cabeza icosaédrica que encapsula el genoma, una cola contráctil con una placa basal y fibras que median el reconocimiento y la adhesión a la célula hospedadora. El ensamblaje del bacteriófago T4 es un proceso secuencial altamente regulado que involucra interacciones precisas entre proteínas estructurales y cofactores moleculares. Se inicia con la construcción de la procápside, un intermediario estructural que sufre modificaciones conformacionales para formar la cápside madura. Posteriormente, el genoma es empaquetado mediante un complejo de motor translocador dependiente de ATP, asegurando la estabilidad y viabilidad del virión. La formación de la cola ocurre de manera independiente y simultánea, involucrando la polimerización de proteínas estructurales para formar un tubo central rodeado por una vaina contráctil. La placa basal y las fibras de la cola se ensamblan posteriormente, confiriendo especificidad en la adsorción a la membrana celular. Finalmente, la unión de la cabeza y la cola da lugar al virión infeccioso completamente ensamblado. Cada una de estas etapas depende de interacciones proteicas y mecanismos de control de calidad que aseguran la correcta morfogénesis del fago. Además, diversos estudios han identificado proteínas accesorias que facilitan la regulación espacial y temporal del ensamblaje. La comprensión detallada de estos procesos no solo permite profundizar en la biología de los fagos, sino que también tiene aplicaciones biotecnológicas, como el desarrollo de fagoterapia y nanotecnología basada en estructuras virales. En esta revisión se describe la arquitectura del bacteriófago T4, los mecanismos de ensamblaje y la función de sus componentes estructurales, destacando su importancia como modelo para el estudio de la biogénesis viral.
Palabras clave: Bacteriófago T4, Biogénesis, Ensamblaje, Morfogénesis.